Cuantos?

Claudio Lehmann – Abogado

El sistema de comercialización de alimentos y bebidas a domicilio que ha modificado el paisaje urbano por la combinación de quienes por un lado cada vez más precisan trabajar bajo cualquier condición para “hacer la diaria” y por el otro, la voracidad de empresarios que evaden toda responsabilidad por la seguridad mínima de quienes se valen para optimizar ganancias, se ha cobrado una víctima fatal. Un joven repartidor de las llamadas “app” fue víctima de aquella perversa combinación que lleva la desprotección y precarización de las condiciones de trabajo al máximo. El penoso deceso se da en momentos en que en la justicia de la ciudad parece primar la cordura con la medida cautelar del Dr. Gallardo que por lo constado sólo parcialmente se cumple. Ramiro se llamaba el trabajador. Espanta tener que preguntarse cuantos Ramiros costará que la sociedad se dé cuenta lo que nos trae la precarización de las condiciones de trabajo